Periostitis tibial, ¿cómo predecir si tendré “periostitis” o Shin Splints?

Sabemos que la periostitis tibial es una de las lesiones más frecuentes e indeseadas por el deportista, y es uno de los motivos más frecuentes de consulta en nuestra clínica.

Es conocida también como Shin Splints o Medial Tibial Stress Syndrome (MTSS), y hay mucha literatura sobre ello, pero voy a intentar dar una visión clara y que responda a las dudas que habitualmente tiene el runner y demás deportistas.

¿Qué es la Periostitis Tibial?

El perióstio es una membrana conjuntiva alrededor de todo el hueso salvo de las zonas que tienen cartílago. Es rico en vasos sanguíneos, linfáticos y nervios que pasan hacia el interior del hueso, y juega un papel importante en la formación del hueso, por ello tiene gran importancia en la consolidación de las fracturas.

Si por algo se caracteriza es por su sintomatología, que refleja dolor intenso e incluso queman en zona anterior o interna de la tibia, con mayor frecuencia en el 1/3 inferior. A la palpación es dolorosa, en incluso podemos llegar a notar como una especie de cuentas de rosario en el borde de la tibia. Suele aparecer en la carrera de forma gradual y ceder con el reposo, salvo en fases muy avanzadas en que el dolor se manifiesta también caminando e incluso por la noche.

Hay mucha controversia en cuanto a la fisiopatología. Hay teorías que se basan en que el periostio se inflama -periostitis-, compromete el riego sanguíneo y genera dolor intenso por la afectación de la inervación (nervios) del hueso. Otras teorías se apoyan en la solicitud que la musculatura, como el tibial posterior, genera en la tibia para el control del movimiento del pie, especialmente en pies con pronación, bien por pequeños desgarros en el músculoque se separó del hueso o bien por una inflamación de el músculo. Otras teorías lo explican como una combinación de estos.

Sin embargo nuevos estudios científicos apuntan a que no hay un proceso inflamatorio del perióstio, sino una reacción de estrés del hueso y  que se ha vuelto doloroso. Esto confirma lo que algunas publicaciones científicas reflejaban de que la periostitis era un paso previo a la fractura o lesión por estrés, y rechaza la idea primaria que hasta ahora lo explicaba debido a la tracción que los músculos ejercen sobre el periostio de la tibia. Quizás debemos de abandonar el término periostitis al refererinos a este proceso.

Si atendemos a las teorías del mecanismo de la fractura de estrés, podemos explicar porqué la lesión de estrés puede estar presente:

– Teoría de la fatiga: Durante un esfuerzo repetido y prolongado (carrera) los músculos sobrepasan su pico de fuerza, no siendo capaces de soportar el esqueleto cuando el pie golpea el suelo, y transmitiendo la carga directamente al esqueleto que sobrepasa su tolerancia produciendo la fractura.

– Teoría de la sobrecarga: La contracción de ciertos grupos musculares hacen que se doblen los huesos a los que están insertados, y su repetición excede la fuerza innata del hueso y se rompe.

Si bien el diagnóstico se basa fundamentalmente en la clínica, es imprescindible un buen anamnesishistoria clínica y exploración física del paciente. Con frecuencia debemos recurrir a pruebas complementarias como los Rx, resonancia magnética, TAC o gammagrafía ósea.

Pero debemos tener en cuenta que todo el dolor que aparecen en la zona descrita no se refieren a lo que denominamos periostitis, por lo cual debemos hacer un diagnóstico diferencial con otras lesiones y patologías que pueden estar tras la siontomatología, como un síndrome compartimental, punto gatillo miofascial en el músculo tibial anterior, atrapamiento del nervio perneo común, cáncer o contagio reciente de sífilis.

 

 

 

¿Cómo predecir si tendré “periostitis” o Shin Splints?

Hay dos pruebas sencillas que nos da la probabilidad de padecerla, de manera que si somos positivos a las dospruebas tendremos 8 veces más probabilidad de desarrollarla.

          1. Prueba de palpación de la espinilla: ”Con suficiente presión para exprimir una esponja mojada” apretamos los dos tercios inferiores de la pierna, incluyendo la tibia y la musculatura. Si hay algo de dolor la prueba es positiva.

          2. Prueba de edema de la espinilla: presionar con los dedos en la cara postero-medial a lo largo de los dos tercios inferiores de la tibia durante 5 segundos. Si al retirar los dedos se queda marca es que tendremos un edema con fóvea (acumulación de líquido bajo la piel), y será positiva la prueba.

Dar positivo en la 2ª prueba es menos común que la primera, y nos indicará que vamos de camino de padecerla.

Causas de la Peroistitis Tibial

Debemos considerar que esta lesión suele estar asociada a hábitos del trabajo o una actividad deportiva que requiera de esfuerzos o gestos repetidos, que generen traumatismos repetidos y/o vibraciones que soliciten de la zona dañada. Es por ello que, dado el carácter multifactorial, el podólogo debe hacer un anamnesis minucioso para poder identificar las causas y así poder aislarlas.

Entre los factores de riesgo podemos destacar:

1. Entrenamiento. Es característico que la fatiga de los tejidos provengan de un exceso o inadecuado entrenamiento, sin dar tiempo al que nuestro organismo regenere de forma natural el daño en los tejidos.

En un factor muy presente en los deportistas profesionales que nos visitan, pero debido al auge del deporte amateur es cada vez más frecuente que tengamos que atender a deportistas que lo padecen. Ello se explica porque el deportista aficionado no tiene una vigilancia sanitaria adecuada, ni asesoramiento profesional en su entrenamiento, lo conlleva con frecuencia a un exceso e inadecuado entrenamiento. Por ello, personas con un IMC elevado que inician una actividad deportiva deben estar muy bien dirigidos.

2. Técnica de carrera inadecuada.

3. Superficie de entrenamiento inadecuada que provoque sobrecarga en una extremidad al entrenar ya sea por superficie dura, inclinada o llevar siempre el mismo sentido de la carrera en la pista.

4. Calzado inadecuado o desgastado.

5. Las mujeres tienen un riesgo 3 veces superior de padecer esta lesión. Hay factores musculares y hormonalesque influyen en este sentido.

6. Desequilibrios biomecánicos. El podólogo debe realizar un estudio biomecánico exhaustivo a los pacientes con esta lesión, ya que alteraciones como la pronación excesiva, rotaciones de la extremidad, pies con rango de movimiento limitado, asimetrías de carga, etc, suelen estar presentes en estos procesos.

Suele haber una implicación del medio y antepié  que estén conformados en varo (supinación), disposición morfológica genera una pronación tardía, que puede o no asociarse a un retropié valgo, y que induce a una rotación interna de la tibia y el miembro inferior.

Aún así hay estudios que no relacionan la pronación del pie con esta lesión, y que si establecen como causa la debilidad de los estabilizadores de la cadera, que inducen a un incremento refuerzas en el miembro inferior cuando se corre. No coincido plenamente con esto, creo que es un factor más.

Esto que parece complejo, hay que analizarlo y valorarlo con datos mediante una exploración biomecánica muy elaborada.

 

Tratamiento de la Periostitis tibial

En estos casos, el tratamiento ortopodológico se basa en compensar las desalineaciones y alteraciones biomecánicas que hemos obtenido del pormenorizado estudio realizado por el podólogo.

Asociado a la compensación ortopodológica, con frecuencia y según la fase de evolución de la lesión, es necesario el tratamiento médico y/o del fisioterapeuta. Habrá que tratar la zona de forma específica, potenciar y estabilizar el trabajo muscular, valorar carencias nutricionales, alteración del metabolismo óseo, etc.

Hoy en día la visión multidisciplinar es necesaria en aras de un mejor y más rápido tratamiento que acorte los plazos de las lesiones y patologías y que favorezca una adecuada y rápida reincorporación a la actividad deportiva, para lo que nos apoyaremos también en el licenciado en educación física.

Casos clínicos de Periostitis Tibial

CASO 1: Las imágenes siguientes nos muestran una Rx y resonancia magnética de una fractura por estrés de la tibia, que comenzó con sintomatología asociada a periostitis tibial, y que por un exceso de entrenamiento terminó en lesión por estrés.

 

CASO 2. Las imágenes siguientes corresponden a un runner con una llamativa periostitis tibial izquierda. La sintomatología se expresaba fundamentalmente con dolor en la carrera, y en la exploración presentaba dolor a la palpación, y un incremento de volumen del borde anterior de la tibia apreciable visualmente y a la palpación.

 

Nuestro trabajo a lo largo de estos 20 años se ha visto avalado por profesionales del deporte que han conquistado la cima de sus especialidades. Hemos acompañado a campeones del mundo, de Europa, de España, de 1ª división, y por supuesto al deporte base. ¡¡Es nuestra pasión!!

“La información descrita en éstas líneas tienen una función informativa y no pueden sustituir la evaluación realizada por su podólogo en consulta”

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